LA MAQUINA ROTA OMBLIGOS:
Erase una vez un chico llamado Charlie Malakey. que una noche se acostó, se durmió y a la mañana siguiente descubrió que no tenía ombligo. Se lo contó a su madre.
- Me pregunto qué ha sido de mi ombligo - dijo. Su madre le subió la camisa y ¡vaya había desaparecido!
En ivista de eso, le dijo que se se acostara y llamó al médico.
Jordi